En apenas 5 horas de visita los boricuas se ofenden por sus ataques a la alcaldesa de San Juan, sus comentarios ofensivos y el lanzamiento de rollos de papel a los damnificados.
Tuvieron que pasar casi 2 semanas desde el devastador paso del huracán María por la isla para que el presidente de los Estados Unidos se dignara a visitar a los damnificados. Donald Trump llegó este martes 03 de octubre a Puerto Rico en un viaje relámpago que generó más polémica que otra cosa. El mandatario -que fue a Texas apenas dos días después de Harvey y solo tardó tres en visitar Florida tras el Irma- no llegó al estado libre asociado de Puerto Rico con ninguna medida concreta bajo el brazo para ayudar a los cientos de miles de damnificados y afectados por el María.

Lo único que hizo fue echar flores a su gestión, destacando el trabajo “increíble” de su administración para asistirles. Pero antes de que se pudiera concretar en algo real esa “ayuda”, Trump se apresuró a pasarles la cuenta por anticipado y ante las caras angustiadas de una población destrozada, les afeo a todos ellos y su Gobierno local la enorme deuda financiera que les ha arrastrado a la bancarrota y que supera ya los 73mil millones de dólares, afirmando que: “Odio decirles esto, pero hemos gastado mucho dinero en Puerto Rico”.

Trump aterrizó en una de las bases militares que EEUU tiene en la isla. Allí en San Juan, junto con el Gobernador de la isla, Ricardo Roselló, hizo las declaraciones oficiales y sobrevolaron en helicóptero las zonas más devastadas por el desastre natural. Sin embargo después termino su recorrido visitando una iglesia en uno de los municipios más acomodados y que se vio menos afectado que otras zonas de la capital que si quedaron, y continúan todavía, en unas condiciones extremas: Sin acceso garantizado a alimentación o agua y sin servicio de electricidad desde hace 13 días.

Frente al centro de Convenciones, espacio que las autoridades puertorriqueñas han dispuesto como el centro de mando para atender la emergencia se congregaron damnificados para repudiar la visita del mandatario estadounidense y exigir la descolonización de la isla caribeña del país norteamericano. Los ciudadanos han hecho presencia en varias plazas de Puerto Rico y han levantado su voz en rechazo a la llegada del mandatario estadounidense, diciendo “NO al colonialismo de EE.UU.”

Para entender el contexto de esta visita y el por qué de la situación de emergencia que vine Puerto Rico, más allá de la devastación que causó el huracán María, nos entrevistamos en Madrid con el politólogo puertorriqueño residente en Madrid Ernesto Chévere Hernández y con su paisana, la abogada, Sarely Vázquez quien nos responde desde la isla.

El sábado pasado Trump a través de su altavoz favorito, Twitter, se explayaba con una ráfaga de mensajes en los que atacaba a la alcaldesa de la capital puertorriqueña, San Juan (390.000 habitantes), a la que ha criticado su “pobre liderazgo”.

La alcaldesa, Carmen Yulín Cruz, ha sido crítica con la respuesta del gobierno Federal en la atención a la crisis de Puerto Rico y a las necesidades de sus habitantes, miles de ellos damnificados que lo han perdido todo. En su más reciente alocución, Cruz insistió que “nos estamos muriendo aquí. De verdad nos estamos muriendo aquí. Lo sigo diciendo: SOS. Si alguien puede escucharnos; si el señor Trump puede escucharnos, acabemos con esto y pongamos las cosas en marcha”.