Cuba denuncia que es una decisión infundada e inaceptable.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó este martes la decisión del Gobierno de Estados Unidos de expulsar a diplomáticos cubanos destinados en Washington como respuesta a los supuestos “ataques acústicos” contra funcionarios estadounidenses en la isla denunciados desde hace meses.

“Una vez más, el gobierno de EE.UU., en una acción injustificada, decidió la salida de 15 funcionarios de la embajada de Cuba en Washington”, aseguró Rodríguez y dijo que la Cancillería cubana “protesta enérgicamente y denuncia decisión infundada e inaceptable, así como el pretexto utilizado para justificarla”.

El Departamento de Estado dio este martes un paso más en la escalada de reducción de diplomáticos en las embajadas de EE.UU. y Cuba. Tras la anunciada salida del 60% del personal norteamericano en La Habana, Washington decretó la expulsión de 15 funcionarios de la legación cubana en la capital estadounidense. El secretario de Estado, Rex Tillerson, justificó la medida en un intento de «igualar» la labor que pueda ejercer el personal de ambas embajadas, aunque también reconoció su insatisfacción con la capacidad de Cuba de proteger a los diplomáticos estadounidenses. Desde que Donald Trump fue elegido presidente, hasta ahora, los afectados han ido declarando síntomas comunes y siendo atendidos por los médicos que tampoco se explican las causas concretas.

Sin embargo fuentes diplomáticas cercanas consultadas por PLR no dudan en manifestar que se trata de una estrategia de presión para que el gobierno cubano y su servicio de inteligencia se apliquen a fondo con las investigaciones para tratar de esclarecer los supuestos ataques acústicos. Aunque Washington reconoce que La Habana ha facilitado y ha colaborado en la investigación, y no cree que esté implicada en los ataques acústicos, EE.UU. no retrocederá en su decisión hasta que se garantice esa protección.

Hasta ahora, el trabajo de campo desarrollado por el FBI, en coordinación con las autoridades cubanas, no ha arrojado ningún dato concluyente que explique el origen de la enfermedad de 22 diplomáticos y familiares norteamericanos, entre ellos uno canadiense, que perjudica a su audición y afecta su cerebro. El Departamento de Estado exige a los funcionarios cubanos que completen su salida de Washington en una semana, el mismo tiempo que prevé para que su personal abandone la isla. Con esta decisión la plantilla de la Embajada estadounidense en La Habana se reduce a la mitad y se queda en apenas 27 personas lo que causará retrasos en visados y otros trámites.