JÓVENES CON SUEÑOS CONTRA UN GOBIERNO DE PESADILLA

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cumplió otra de sus amenazas y aunque dijo que “ama a los ‘dreamers'” (soñadores) anunció ayer la cancelación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), aplicado en 2012 por el expresidente Barack Obama para protegerlos de la deportación. Pero estos soñadores no se quedarán con las manos cruzadas.

Son casi 800,000 inmigrantes, de los cuales tres cuartas partes son mexicanos, que fueron traídos a la Unión Americana en la infancia sin papeles o se quedaron al vencer su visa, que podrían ver su vida trastocada después de que el gobierno de Donald Trump anunció la decisión de cerrar el DACA. El secretario de Justicia Jeff Sessions dijo que el DACA fue un ejercicio inconstitucional del poder ejecutivo. El gobierno de Trump y otros opositores al DACA argumentan que es al Congreso al que le corresponde decidir cómo manejar los casos de esos inmigrantes.

 

Al conocerse la noticia, surgieron manifestaciones en Nueva York, Salt Lake City, Denver, Los Ángeles y Portland. Empresarios, artistas, músicos, activistas, políticos y gobiernos, como el de México, lamentaron la decisión que acaba con el sueño de cientos de miles y los pone en riesgo de deportación.

Los y las dreamers no son una cifra, son seres humanos. Hombres y mujeres jóvenes que se sienten Estadounidenses y que no conocen ninguna otra realidad, toda su vida esta allí. Andrea es una de ellas, llegó a los Estados Unidos con apenas 3 años junto con sus padres chilenos. Allí creció, aprendió el idioma al mismo tiempo que aprendía a hablar en español, se integró, hizo amigos, terminó sus estudios de secundaria y ahora trabaja en una tienda de ropa para pagarse su maestría en psicología, siempre pensando en ayudar a los demás y en contribuir desde la diversidad a construir un mejor país. Hablamos con ella desde Nueva York y aunque está atemorizada, no claudica y luchará junto con los demás dreamers y sus familias por sus derechos.

Los fiscales generales de 16 estados han salido en defensa de losdreamers y han presentado una demanda conjunta contra la decisión del presidente Donald Trump de poner fin al programa que impide la deportación de los inmigrantes que llegaron de niños a EEUU para proteger a los beneficiarios del DACA.    La iniciativa defiende que se ha despojado a estos inmigrantes del derecho del que gozaban sin darles posibilidad de recurrir. Es categórica y defiende que la medida está basada en prejuicios y puede ser discriminatoria en tanto que el 78% de los afectados son mexicanos. Las acciones jurídicas están liderada por las fiscalías de Nueva York y Washington, bajo control demócrata, la demanda considera que con la liquidación del programa DACA, aprobado en 2012 por Barack Obama, se ha dañado a la economía estadounidense y, por lo tanto, a los Estados.