Agua, lodo, piedras y troncos han sepultado 17 barrios de Mocoa en el departamento de Putumayo al sur de Colombia. En solo unos minutos la crecida de 3 ríos inundaba y sepultaba centenares de casas de esta capital amazónica de 50.000 habitantes. Los últimos datos son trágicos: 254 fallecidos, entre ellos unos cincuenta niños, 200 heridos y un número difícil de concretar de desaparecidos. El panorama humano es desalentador en un paisaje devastado por la avalancha. Miembros del Ejército de Colombia, Bomberos, efectivos policiales y rescatistas voluntarios se afanan en encontrar supervivientes de la peor tragedia de los ultimos años en Colombia.

Además Mocoa permanece aislada, solo puede llegar en helicoptero la ayuda necesaria para el rescate de víctimas, agua potable, víveres y mantas.  La situación es dramática y se prevé más lluvias en la zona.