El primer gran operativo del presidente Donald Trump contra los alrededor 11 millones de inmigrantes simpapeles se traduce en redadas en una decena de estados del país. Desde el jueves pasado (9 de febrero)  la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) ha detenido a centenares de personas. Detenciones que se han repetido tanto el lugares de trabajo como en hogares en California, Texas, Arizona, Florida, Virginia, Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Nueva York y Oklahoma. Pero solo en Los Ángeles el jueves se realizaron 160 detenciones, a los que hay que sumar otros dos centenares de detenidos en diferentes estados.

Lo cierto es que centenares de personas esperan ahora la deportación.  De costa a costa cunde ahora el temor entre los que viven sin documentos, en especial los hispanos. Las principales organizaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes denuncian que esta oleada de detenciones está relacionada con la entrada en vigor de la orden ejecutiva de inmigración firmada por el presidente el pasado 26 de enero. Sin embargo, la  Administración  Trump lo desmiente y defiende que se están limitando a aplicar las leyes existentes. El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Gillian Christensen, asegura que se trata de “servicios rutinarios”  y que no se puede hablar de “redadas, sino de acciones específicas”. Además, desde la ICE se subraya que “es falso e irresponsable hablar de controles o de detenciones al azar”, remarcan en la ICE.Agentes de la ICE en una vivienda

Líderes del Caucus de Congresistas Hispanos reclaman una reunión urgente con el director de la Agencia de Inmigración y Aduanas, Thomas Homan, tras el aumento de las redadas y detenciones de inmigrantes sin documentos.  En una carta dirigida a Homan, los congresistas hispanos señalan la necesidad y urgencia de esta cita “para discutir inmediatamente el impacto que las redadas han tenido en nuestras comunidades y para aclarar las directrices del ICE y las diferencias con la anterior administración”. Los congresistas además solicitan detalles e información sobre las últimas redadas, los lugares donde se han realizado y el número oficial de detenidos. La presidenta del Caucus Hispano, la congresista demócrata Luján Grisham, firma la misiva, junto con los legisladores, Luis Gutiérrez, Lucille Roybal y Zoe Lofgren.