Silmar Jiménez Velásquez

Este repaso es, más que para una situación o una persona, para un sentimiento, un sentimiento tan antiguo como la raza humana. Se puede decir que más que sentimiento es una epidemia con ganas de convertirse en pandemia de proporciones catastróficas que puede acabar con lo que conocemos como mundo y si no, pasará a la historia como la marca de este siglo.

Este repaso señores va para eso que nos está incitando a no mirar al otro, a ese miedo a la diferencia a los nacionalismos exacerbados y a las guerras sin sentido, a usar el nombre de Dios, Alá, Budha, Sai Baba y hasta Khrisna Murti y de cualquier representación de paz y tolerancia, para actuar en detrimento del otro; que lleva a países a cerrar fronteras y a dividir al ser humano cuando el ser humano es uno.

Me refiero aquí a ese sentimiento que proviene del todo es mío, del yo soy más, a esa actitud incitada hoy por quienes siempre fueron vistos como los detentores del poder como nación y que ahora patean lo que les había dado y identidad y otorgado ese poder, me refiero a esa cosa informe contra la que se ha luchado desde tiempos inmemoriales y que está dentro de cada hombre y de cada mujer como esos virus que laten dentro del cuerpo y se activan cuando estamos vulnerables.

A eso que se ha instalado groseramente delante de nosotros para hacer la guerra de este siglo, que se vale de las tecnologías, de las redes y de las carencias de cada quién, que es amarillista porque apela a los más bajos sentimientos. Hablo de eso que hoy en día lleva al ser humano a no tolerar a otro igual que él porque venera a otro Dios que no es el suyo, a quién ocupa un pedazo de territorio aunque no estorbe, a quien habla un idioma diferente, a quien no mira las cosas desde su perspectiva, a quien piensa diferente, a quien ama, a quien no tiene mi color de piel, a quien ríe, a quien simplemente vive.

A lo que se ha vuelto tan en contra de nosotros mismos que insisto podría significar el fin de la raza humana como se conoce; que ya ha acabado con la globalización como gran panacea para la humanidad después de las grandes guerras, de las que no se aprendió nada. Que ha derribado todas las creencias y que ahora es promovido por los mismos que intentaron unirnos o intercomunicarnos.

Quiero pensar que esta aquí terminando de minar para generar otro Big Bang que recompondrá al mundo, cambiará su forma y le dará valor a los que realmente lo tienen, que le dará el poder a cada nación para gobernarse y mantenerse por si misma, permitirá que América Latina se mire hacia adentro, recupere su autoestima y entienda que no los necesita porque es autosuficiente, que Europa se de cuenta que no por ser más vieja se es más sabia y que el “gigante” del norte se de cuenta que no es más que un enano con complejo de superioridad que machaca a su gente y pretende machacar al resto del mundo.

Me refiero al odio señoras y señores, a eso que no entiendo porque tengo toda la vida creyendo en el amor, en la tolerancia y en la otredad, me refiero a ese bicho que probablemente sea parte del aprendizaje para cambiar; que es la enfermedad de nuestro siglo, que da miedo, que va a doler y que nos tocó a nosotros…ojalá nos cambie y ojalá tengamos la dicha de verlo.